Precio no es sinónimo de calidad:
- Que algo tenga un precio elevado no significa que sea de calidad.
- Que tenga un nombre “cool”, con palabrejas en inglés, tampoco.
- Que tenga un logo atractivo o una presencia digital cuidada… lo mismo.
Precio, naming, identidad visual… todo es marketing
Sin una propuesta de valor real que respalde tu contenido, tu identidad visual y tu promesa de marca, la gente te comparará una vez desaparecerán de la faz de la tierra.
No te recomendarán. Es más, probablemente hablarán mal de ti.
Esto aplica a emprendedores, negocios digitales y formación no reglada online.
Mensaje para estudiantes
No hay atajos en el aprendizaje. Si no tienes base en un tema, pagar 7.000€ por un máster no oficial, sin requisitos de ingreso, no te servirá de nada (más allá de engordar el CV). En realidad, compras un título. ¿Es eso lo que quieres?
Lo que te convierte en buen profesional, además de la calidad humana, es la actualización constante y, sobre todo, disfrutar del proceso de aprender. Cuanto antes lo interiorices, antes darás un salto de calidad en tu carrera.
No hay atajos.
Mi experiencia como docente
Una pata de mi negocio es la docencia. Amo enseñar, se me da bien. Soy exigente.
Y me sangran los ojos cuando corrijo trabajos con faltas de ortografía o con frases mal construidas. Para alguien que aspira a trabajar en comunicación, esto es innegociable.
Me da la sensación de que hay demasiados “María Pombos” en el mundo: no leemos, no escribimos, ¿no pensamos?
Educación pública: fortalezas y límites
Siempre he defendido lo público: la sanidad, la educación. Me formé en escuelas y universidades públicas, gracias a becas. Y creo firmemente en el valor de dedicar tiempo, aprender bien y aplicar lo aprendido.
El problema es la prisa: queremos ser expertos en un año. Y en un año, nadie es experto en nada.
Es cierto que la universidad pública necesita una actualización urgente. La burocracia para cambiar los planes de estudio es un freno enorme. Y el sistema de oposiciones, que convierte en funcionarios a muchos docentes, tampoco siempre favorece esa actualización: algunos se acomodan y siguen enseñando contenidos obsoletos.
No tengo la solución, pero sí un mensaje claro
- El precio no es sinónimo de calidad.
- El naming no es sinónimo de calidad
- Un logo chulo, no es sinónimo de calidad
- Todo eso es envoltorio. Todo es marketing.
Y ojo, el marketing no es malo, yo amo el marketing, pero un marketing honesto, uno que refleja el calidad que hay detrás de las empresas y negocios.
Mi reflexión de hoy: La incoherencia entre tu propuesta de valor real y tu apariencia, pueden ser tu final
¿Cómo lo ves? ¿alguna experiencia negativa sobre tema precio y valor?
Como siempre, te leo con el corazón contento

Carla de Pont, marca personal y employer branding para emprendedores, CEOs y equipos que quieren impactar positivamente al mundo con su talento.